- Nunca exageres.
- Nunca reveles un secreto.
- Nunca prometas lo que no estés seguro de cumplir.
- Nunca hables de tus propios hechos.
- Nunca dejes de ser puntual a la hora señalada.
- Nunca dejes de dar una contestación a una pregunta atenta.
- Nunca interrogues a un criado o a un niño acerca de los asuntos familiares.
- Nunca leas cartas que encuentres dirigidas a otro.
- Nunca llames la atención hacia las imperfecciones de alguien.
- Nunca refieras que has hecho algún regalo o algún favor.
- Nunca te asocies con malas compañías; busca una buena o ninguna.
- Nunca te fijes en la cicatriz, deformidad o defecto de alguien.
- Nunca llames la atención de nadie, tocándole; háblale.
- Nunca contestes en sociedad alguna pregunta que se haya hecho a otro.
- Nunca prestes a otro lo que te hayan prestado a tí.
- Nunca pases por en medio de dos personas que estén platicando.
- Nunca demuestres mucha familiaridad con un nuevo conocido.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Nunca
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario